¿Cuándo ayuda la gente?

Si alguna vez ha visto un monte arder, ¿Llamó a los bomberos? Si alguna vez ha oído gritos extraños, ¿Fue a ver qué pasaba o llamó a la policía? Si alguna vez ha visto a alguien pelearse, ¿Hizo algo al respecto?


Haga memoria. Seguramente recuerde alguna situación en la que alguna persona necesitó auxilio y usted no llamó al servicio de emergencias ni ayudó de alguna manera. Puede ser que no prestara ayuda porque no se sentía responsable por la presencia de más personas, porque no se sentía capacitado de prestar ayuda o simplemente porque la interpretación que hizo de la necesidad de ayuda era errónea.

Se sabe de cientos de ejemplos sorprendentes en los que ni una sola persona ha sido capaz de prestar auxilio en este tipo de situaciones. Por ejemplo, Kitty Genovese fue asaltada por un atracador armado con un cuchillo en la ciudad de Queens en Nueva York. Pese a sus gritos ningún vecino fue capaz de llamar a la ambulancia. Sin embargo, al menos 38 vecinos testificaron sobre el acontecimiento y afirmaron oír los gritos.


Cuantos más espectadores, menos auxilio.

Aunque puede parecer una confusión lo que acaba de leer. No, no ha sido una confusión. Cuanta más gente presencia el suceso, la responsabilidad se diluye y se reduce drásticamente las posibilidades de que cada individuo llame.

Otro efecto estudiado al respecto es que cuanto más personas están en la situación de peligro, más difícil es darse cuenta del suceso. Imagínese que va por la calle y ve salir humo de un piso, usted mira a la gente de su alrededor y se da cuenta que o nadie presta atención al humo o no le dan importancia. En este caso es más probable que usted interprete que no hay peligro.

Latané y Darley (1968) hicieron un experimento en una oficina. Mientras trabajaban metieron por la ventilación humo. En los grupos en los que había una o dos personas tardaron unos 5 segundos en darse cuenta de que había humo. En los grupos de más personas tardaron aproximadamente más de 20 segundos en darse cuenta. Pero, darse cuenta no significa actuar. En los grupos de trabajo de una o dos personas rápidamente empezaban a mirar por dónde salía el humo y a actuar. Y aunque parezca increíble en los grupos de más personas, en los primeros cuatro minutos sólo una persona de un total de 8 grupos se alertó. Pasados 6 minutos el humo era muy intenso y aún así sólo tres persona de los ocho grupos se alertaron.

Son cuatro los motivos por los que cuantas más personas menos se ayuda:

  • Es más difícil darse cuenta. Cuando estamos solos estamos más alerta.
  • Es más fácil hacer una interpretación errónea de la situación. Pensar que no pasa nada cuando realmente sí pasa.
  • El efecto espectador: la responsabilidad de actuar se divide entre los espectadores. Es decir, cuanta más gente haya se piensa que se tiene menos responsabilidad de actuar.
  • Nos vemos menos capacitados, ya que pensamos que seguramente haya alguien más capacitado.

No tenemos que olvidar que cuanta más gente haya menos son las probabilidades de que nosotros ayudemos. Aunque haya más posibilidades de que alguien ayude si no hay nadie alrededor, es muy difícil que en lugares con muchas personas una de ellas no ayude. Los psicólogos, policías y médicos saben bien que esto ocurre y por eso suelen ser los primeros en prestar ayuda. Y ya que usted sabe que esto ocurre, debe tenerlo en cuenta y prestar ayuda o en su caso llamar a las autoridades cuando una de estas situaciones ocurra.

 Pero, ¿Cuándo ayuda la gente?

Generalmente se ayuda más a la gente en estas situaciones:

  • Nos sentimos culpables de lo que ha pasado. De esta forma aliviamos nuestro sentimiento de culpabilidad o restauramos nuestra autoimagen.
  • Estamos de buen humor.
  • No tenemos prisa.
  • La víctima parece merecer ayuda.
  • La victima se nos parece.
  • Estamos en una pequeña ciudad o una zona rural.
  • Hay pocos espectadores
  • Las probabilidades de ayudar aumentan en los días calurosos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *